SERVIR Y PROTEGER

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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

domingo, 3 de noviembre de 2013

EL PERRO DETECTOR DE CADAVERES



El perro detector de cadáveres

Cuando hablamos de perros policías a casi todos nos viene a la mente la
IMAGEN DEL PERRO ADIESTRADO PARA ENCONTRAR DROGA O LA DEL PERRO ENSEÑADO PARA DEFENDER UNA INSTALACIÓN EN COMPAÑÍA DE UN GUARDIA CIVIL, E INCLUSO LA DEL CAN RASTREADOR DE PERSONAS DESAPARECIDAS, PERO REALMENTE DESCONOCEMOS LOS MÚLTIPLES USOS QUE SE PUEDE HACER DE UN PERRO ADIESTRADO.

CABO JESUS NAVARRO ZARZOSA
Guía de Seguridad y Rescate. El Pardo, Madrid

Podemos enumerar las especialidades: Seguridad y Rescate, Detectores de drogas y detectores de explosivos. Pero realmente existen otras sub-especialidades no menos importantes. En la Escuela de Perros Policía de la Guardia Civil de El Pardo (Madrid) se han adiestrado perros detectores de acelerantes de incendios, buscan gasolinas, disolventes y demás sustancias incendiarias. También nos encontramos con perros que buscan dinero, utilizados en pasos fronterizos para detectar posibles fraudes fiscales. Los alimentos que se introducen en nuestro país de manera ilegal también son asunto de nuestros perros, en este caso perros detectores de alimentos de riesgo.

Otra sub-especialidad prácticamente desconocida hasta hace poco, y de la que ahora vamos a conocer algo más, es la del perro detector de cadáveres, enterrados o sumergidos en agua.

Por desgracia, últimamente, se esta solicitando cada vez con más frecuencia la presencia de estos perros en posibles escenarios de crímenes y desapariciones para que, con su trabajo, contribuyan a resolver casos, en ocasiones de extrema complejidad.

Para entender perfectamente el trabajo de estos perros y los usos que podemos hacer de ellos primero tenemos que saber qué buscan realmente, qué olores se les enseña a buscar.

QUÉ ES LO QUE BUSCAN

Los olores que discriminan estos perros son:
La cadaverina (C5H14N2), también conocida como 1,5-diaminopentano, penta-metilenodiamina, pentano-l,5-diamina es una diamina biogénica que se obtiene por la descomposición del aminoácido lisina, que forma parte de las proteínas. Se encuentra principalmente en la materia orgánica muerta, y es responsable en parte del fuerte olor a putrefacción.

La putrescina o putresceína (NH2(CH2)4NH2), más exactamente 1,4-diaminobutano o butanodiamina, es una diamina que se crea al pudrirse la carne, dándole además su olor característico.
Está relacionada con la cadaverina; ambos se forman por la descomposición de los aminoácidos en organismos vivos y muertos.

La putrescina también es producida en pequeñas cantidades por las células vivas gracias a la acción de la omi-tina-descarboxilasa.

El ácido butírico (CH3-CH2-CH2-COOH) es un ácido monocarboxñico, saturado, de cadena abierta. Se encuentra en algunas grasas en pequeñas cantidades, como la mantequilla. Es un producto final de la fermentación de carbohidratos por los microorganismos de rumen.

La hemoglobina (Hb) es una hete-roproteína de la sangre, de peso molecular 64.000 (64 kD), de color rojo característico, que transporta el oxígeno desde los órganos respiratorios hasta los tejidos, en mamíferos. La hemoglobina es un pigmento de color rojo, que al interaccionar con el oxígeno toma un color rojo cereza, que es el color de la sangre arterial y al perder el oxígeno toma un color rojo oscuro, que es el color característico de la sangre venosa. Los aminoácidos que la componen varían según la especie y dentro de la especie humana varían con el desarrollo del organismo, de forma que cambian según se trate de la vida embrionaria, fetal o adulta. (Punto a tener muy en cuenta para el trabajo del perro detector de sangre).

Una vez que sabemos qué es lo que huelen nuestros perros nos damos cuenta de qué es lo que buscan: las proteínas degradadas (cadaverina, putres-cina y hemoglobina) y ácidos grasos.

Entonces, todo lo que produzca cadaverina, todo lo que produzca putrescina y todo lo que contenga ácido butírico presentara el mismo espectro oloroso que presenta un cadáver, por supuesto en otras intensidades y más o menos asociado a otras sustancias.

Todavía nos queda la hemoglobina de la sangre. La parte hemo lleva unida un átomo de Fe (hierro), común en muchísimas otras sustancias. La parte globina es la única que es diferente especie/especie pero también individuo/individuo por que los aminoácidos que la forman vienen determinados genéticamente.

¿CÓMO TRABAJAREMOS A NUESTRO PERRO DE CADÁVERES?

Tendremos que trabajar con el objetivo de conseguir que el perro haga una asociación generalizada de todos los compuestos que hemos hablado, grasas, proteínas 'generales' y proteínas 'de la sangre'. Y una vez asociados actuar para conseguir que solamente designe las intensidades que nos interesen.

El perro de cadáveres tiene un uso muy limitado, en cuanto a terreno y exactitud del mareaje, ya que no podrá limpiar un terreno muy extenso, debido a la extrema concentración que tiene que tener dadas las bajas concentraciones de olor, puesto que el cadáver estará enterrado, hundido... y de exactitud, porque podrá marcar todas las cosas que se asemejen a la generalización de olores que le hemos enseñado. Aquí radica la importancia de englobar todas esas sustancias odoríferas en el proceso de asociación de olores.

Ojo: estos no serán perros detectores de sangre. Este tipo de adiestramiento requiere diferente metodología de entrenamiento y otros protocolos de búsqueda.

A raíz de la desaparición de Marta del Castillo en Sevilla, se especuló con la posibilidad de utilizar perros detectores de cadáveres para intentar localizarla en el vertedero donde supuestamente la arrojaron. Ahora que sabemos algo más sobre este tipo de perros traslademos todo esto a la búsqueda de un cadáver en un vertedero de restos orgánicos... en fin.

¿HAY DIFERENCIAS ENTRE CADÁVERES HUMANOS Y ANIMALES?

Claro que existen diferencias entre los olores humanos y animales, ya que existen determinadas proteínas que su secuencia de aminoácidos es propia de la especie humana, sobre todo a nivel sanguíneo, pero recordemos que también son propias de cada individuo, por eso se producen los rechazos de órganos y de transfusiones sanguíneas, por las proteínas de membrana de las células.

El que trabaje exclusivamente con muestras de cerdos, su perro marcará cerdos/similares y cadáveres humanos en tanto su composición se asemeja muchísimo a la carne humana. El que amplíe más su trabajo y utilice además sangre humana en las muestras, tendrá un perro que probablemente localice en mayor parte restos humanos aunque también podrá fallar al ser ínfima la distinción (solo unos cuantos aminoácidos descompuestos). Por último, el afortunado que disponga de restos biológicos humanos podrá preparar
un perro cien por cien de búsqueda de cadáveres humanos enseñándole a discriminar perfectamente entre la carne y fluidos de otros animales y los humanos.

LA NECESIDAD DE TRABAJAR INTENSIDADES

Cuando nos referimos a intensidades no me refiero a buscar 'partes', es lo que decimos discriminar 'olores muertos'. Explico, si dejas un cadáver en un suelo de tierra, ese cadáver se pudre y parte de esa cadaverina y demás compuestos, se transfieren al terreno, ese terreno olerá entonces a cadáver pero con una intensidad y fluidez de olor menor que la que emite el cuerpo que lo ha provocado.

Podremos adiestrar al perro para que solamente designe 'olores vivos', que se están produciendo y no son residuales. Así, aunque una muestra/cadáver se arrastre por el suelo el perro nos llevaría hasta el foco en cuestión. Si tenemos un brazo putrefacto enterrado a un metro de profundidad se estará produciendo una emanación de olores, por lo que es correcto que el perro marque, pero si ahí ha habido un cadáver y ahora no, no debería marcar. Es otro tipo de trabajo, similar a cuando un perro de catástrofes localiza un muerto pero no lo designa ladrando, tú sabrás que lo ha encontrado pero no le exigirás que lo señalice.

¿CÓMO PREPARAREMOS LAS MUESTRAS?

El problema fundamental del adiestramiento de un perro de cadáveres es la obtención de muestras. Si tenemos un trozo de carne humana y lo enterramos se producirá una putrefacción de fuera hacia adentro justamente al contrario que si enterramos un cuerpo, éste se pudrirá de dentro hacia afuera, a causa de los fluidos, ácidos, que contiene. Por este motivo es dificilísimo preparar muestras y más difícil aún ser capaz de datarlas y decir a qué nivel de putrefacción real equivalen.

En un cuerpo entero que, por ejemplo, ha muerto por asfixia mantendrá intacta su capa impermeable (piel) y todos sus fluidos internos (agua, sangre, ácidos). Esos fluidos internos, sobre todo los ácidos gástricos y en menor medida la sangre, producen una rápida descomposición de la parte orgánica del cuerpo, gracias a que el organismo presenta impermeabilidad también de dentro hacia afuera. Si el cadáver presentase heridas graves e incisas el proceso de descomposición, una vez fallecida la víctima, comenzaría ahí.

Aquí, en España, tenemos la posibilidad de trabajar con cerdos enterrados, sangre y algunos pseudo, de la marca Sigma sobre todo.

Con la pseudo pasa igual que con las muestras, es difícil datar en qué hora y día se produjo la muerte del cadáver al que huele esa pseudo. Aunque bueno, es lo más aséptico y científico que tenemos a la hora de realizar ejercicios de confirmación para nuestros perros.

Otra historia son las granjas de cadáveres que algunos países como EE.UU. tienen. Disponen de cadáveres cedidos a la ciencia, enterrados, datados y fechados y listos para su estudio.

¿Que haríais para ocultar un cadáver?: enterrarlo, envolverlo, cubrirlo con sosa cáustica, quemarlo, desangrarlo, descuartizarlo... Hay que pensar cómo puede hacerlo un homicida, y esto explica la necesidad de trabajar bastante con la imaginación para conseguir que las muestras se asemejen lo máximo posible a la realidad.

También está comprobado que la medicación, como la de quimioterapia, las enfermedades de dependencia (alcohol, drogas...), la alimentación y el modo de la muerte, además de otros factores, influyen decisivamente en el olor que el cadáver desprenderá.

Ahora que hemos visto todo lo anterior podremos entender la enorme complejidad del adiestramiento que cada uno de estos perros recibe por parte de sus guías, siendo conscientes de la necesidad de un adiestramiento continuado y variado y por supuesto entendiendo que estamos trabajando con un ser vivo que, como nosotros, tiene unos límites.»

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