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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

jueves, 6 de junio de 2013

DE MONJE Y MAESTRO SHAOLIN A UN COMPLETO Y MENTIROSO IMPOSTOR



De héroe a verdugo; de maestro respetado a un completo impostor. La vida de Juan Carlos Aguilar era un completo camino de rosas de cara a la opinión pública, una vida que, de repente, se ha tornado en una mentira desde el momento en el que agredió a una mujer nigeriana en Bilbao que ha muerto tras no haber podido salir del coma . La Ertzaintza le detuvo y descubrió entonces quehabía matado a otra tras encontrar restos humanos en su casa y en el gimnasio que regentaba y tras escuchar la propia confesión del agresor.
Ahora, tras el suceso, toda la verdad sale a la luz: Juan Carlos Aguilar no es maestro shaolín, como muchos le consideraban. Por no ser, ni siquiera es monje. Durante casi 20 años, el dueño del gimanio 'Océano de la Tranqulidad' se intentó labrar una reputación tras visitar Monasterio Shaolín, un templo budista situado en la provincia china de Henan que guarda conexión con las artes marciales como el Kung fu. Se hizo famoso gracias a numerosos vídeos e intervenciones en televisiones donde se hacía pasar por el único monje Shaolín que había en el país, pero todo lo que había eran fuegos de artificio.

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"Carece de todos los requisitos imprescindibles para ser shaolín", asegura sin tapujos Shi Fu Carlos Álvarez, maestro y representante de Shaolin Temple Spain, en declaraciones a Europa Press, describiendo cómo Aguilar se aprovechaba de este nombre para hacer negocio y desmarcándose completamente de su figura. "Desgraciadamente, muchos certificados chinos son obtenidos de forma irregular. Hoy en día, hay muchos maestrillos que por haber ido aChina y hacerse fotos con monjes o contratar a monjes para que den cursos en sus escuelas yadicen ser maestros o discípulos de alguien; otros, - continúa-, compran sus títulos en cualquier escuela de China o en España, en cualquier federación de artes marciales, o simplemente se visten con ropa shaolin y se hacen llamar así porque tal vez Shaolin venda mejor que el nombre extraño que tenga su kung fu", sentencia, en referencia a Aguilar.

Lo más grave de todo esto es que, al parecer, Juan Carlos Aguilar se ha estado lucrando durante todos estos años a través de viajes de semana que organizaba a China con estancia en el templo Shaolín a cambio de unos 3.000 euros por cabeza, según publica El País. De hecho, no existe ningún monje shaolín; el último murió hace 300 años.

A todo esto se le suma, además, otra mentira: Aguilar tampoco ganó nunca ninguna competición relacionada con el kung fu, según se ha apresudado a comunicar la Federación Española de Kárate, la única que tiene potestad a nivel oficial para este tipo de actividad. Es más: no estuvo ni federado. 

FUENTE: YAHOO




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