SERVIR Y PROTEGER

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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

domingo, 11 de septiembre de 2011

'Ratón' provoca el delirio en Sueca al ritmo de 'La muerte tenía un precio'


Pasaban unos minutos de las dos de la madrugada y ni un alma se movía de las abarrotadas gradas ni de las barreras de la plaza de toros portátil de Algemesí. A los compases de la banda sonora de las películas 'El bueno, el feo y el malo', 'La muerte tenía un precio' y 'Superman' y el efecto del rugido de un león, Ratón, hizo su aparición en la plaza en medio de la expectación de los aficionados, que lo recibieron con una gran ovación.
Pero hubo que esperar hasta ya altas horas de la noche para verlo en directo. Fueron 23 minutos los que estuvo Ratón en la arena de la plaza de toros portátil, muy cerca de su residencia habitual. Eso sí, al salir, fueron mayoritariamente los recortadores profesionales los que se atrevieron a citarlo y a pasar cerca de sus astas. Algún aficionado también se atrevió y provocó, con algún traspié, el susto en las gradas, aunque sin mayores consecuencias. El festejo concluyó sin percances y supuso la vuelta a los ruedos del toro tras el incidente del pasado 14 de agosto en Xàtiva, cuando embistió y mató a un hombre de 30 años.
El espectáculo taurino, del cual Ratón era la máxima atracción sin ninguna duda, había comenzado dos horas antes, alrededor de la medianoche, con la presencia de seis vaquillas, entre ellas un hermano del propio Ratón, una vaquilla hija suya de tres años y un toro embolado. Afortunadamente, todo se desarrolló con normalidad y con la sensación por parte de todos de que el final era lo que valía más la pena y por lo que habían estado esperando. La plaza presentó un lleno absoluto con más de 2.700 localidades, cobradas a 12 euros cada una, incluyendo a los medios de comunicación, entre quienes había un buen número de televisiones nacionales y alguna internacional.
En el interior de la plaza, una decena de voluntarios de la peña taurina local 'Xe quin bou'identificados con brazaletes han controlado el desarrollo del espectáculo, que se ha desarrollado con normalidad tanto dentro como fuera del coso.
Las escasas intervenciones del grupo de voluntarios se han producido en su mayoría durante la actuación del toro Ratón , cuando han tenido que advertir a un par de personas de que no se expusiesen y se retirasen tras los barrotes.
La exhibición de Ratón estuvo precedida de la de cinco vaquillas (Ardilla, Culebra, Gatita, Leona y Tigresa) y la de los toros Ratoncito (un utrero de capa muy similar a la de Ratón ), Dragón (hermano de Ratón ) y Orgulloso (toro que ha sido embolado por la peña l'Afició de Picassent).
La organización también fue modélica y evitó incidentes, ya que los voluntarios acreditados para tal efecto sacaron a una persona que pretendía entrar en el ruedo con alguna copa de más.

La preparación del gran día

«Como 'Ratón' no va a haber ninguno». Ramón lo tenía claro. Un madrugón desde su Utiel natal no fue suficiente ayer para restarle un ápice de su ilusión. Como un aficionado taurino más, soportó varias horas de cola para conseguir, y así la mostraba sonriente, una entrada, tras abonar 12 euros, para asistir a un espectáculo que paralizó la capital de la Ribera Baixa desde la noche y que seguía celebrándose al cierre de esta edición. Incluso los medios de comunicación tuvieron que pagar esta cantidad para trabajar desde un espacio reservado para ellos.
Tras varias vaquillas y un toro embolado, el plato fuerte de la jornada, y tal vez de las fiestas locales, era la presencia del toro 'Ratón', un ejemplar de diez años que ayer celebraba la que podía ser una de sus últimas apariciones públicas y precisamente en la ciudad que lo vio nacer, Sueca.
La mañana transcurrió con incertidumbre entre quienes no estaban seguros de lograr una entrada. La cola se iba alargando poco a poco en una mañana casi achicharrante, «pero el esfuerzo ha valido la pena», destacaba Josep, un aficionado local. «Es una de las últimas ocasiones que probablemente tendremos de verlo, no me lo quería perder por nada», destacó.
Para los aficionados al mundo del toro que recorrieron cientos de kilómetros para llegar a Sueca, la ocasión también sirvió para conocer algo de la ciudad: «Ya que voy a pasar el día aquí, me iré a ver la Muntanyeta dels Sants y luego un poco a Cullera», destacaba un aficionado de Albacete. También llegaron desde Navarra, Madrid y Cataluña, entre otras regiones.
La tarde comenzó a caer y mientras la temperatura ambiental descendía, la taurina aumentaba alrededor de una plaza de toros portátil que albergó a más de 2.700 personas con ojos para un solo protagonista: 'Ratón', que fue de nuevo la noticia con mayúsculas desde que el pasado día 14 de agosto matara a un vecino de Algemesí en la plaza de toros de Xàtiva. Las interpretaciones, sin embargo, eran diversas: «Aquí hay quien lo llama asesino y yo no estoy de acuerdo, es un toro normal y corriente», decía Vicent.
El goteo continuo de aficionados también era seguido por el inicio del despliegue de seguridad para evitar cualquier incidente: efectivos de la Policía Local y Autonómica, de la Guardia Civil y de Protección Civil, tomaron posiciones dentro, y sobre todo fuera, de la plaza.
Una de las preocupaciones que señaló el propio alcalde de la ciudad, Salvador Campillo, era evitar incidentes con quienes no consiguieran acceder al recinto. La intención de los organizadores también fue evitar que cualquier persona que no estuviera en condiciones, por encontrarse bajo los efectos del alcohol o las drogas, y los menores, pudieran saltar a la arena. Los voluntarios de la peña 'Xé quin bou' (nombre que bien podría referirse al protagonista de la noche) colaboraron para evitar incidentes más allá de algún pequeño revolcón que pudiera producirse.
Los bares más cercanos a la plaza, ubicada a pocos cientos de metros del casco urbano, también vivieron su particular noche taurina gracias, además de a las fiestas locales, a la presencia de los aficionados al toro. «Los días de fiesta y más con una afluencia de gente así, nos viene muy bien a todos», apuntaba un camarero sin dejar de moverse desde la barra a las mesas.
En una localidad con una tradición taurina intermitente, la de ayer fue una noche que pocos se querían perder, y asi lo demostraba el aspecto de la plaza, que adquirió su aspecto más repleto con la llegada de la madrugada y la cercanía de la presencia de Ratón.
Tras el espectáculo de anoche, los aficionados que se hayan quedado con ganas de ver a 'Ratón' deberán acudir a Canals el día 24. Pero la exhibición será más tranquila y segura. Y es que tras la muerte del aficionado en Xàtiva, el alcalde de Canals, Ramón Cardona, decidió que el toro se vería, sí, pero de algún modo que no pusiera en riesgo a ningún vecino ni visitante.
FUENTE: LAS PROVINCIAS

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