SERVIR Y PROTEGER

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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

miércoles, 24 de agosto de 2011

CONCEPTO DE SEGURIDAD Y ROL SOCIAL DE LA SEGURIDAD PRIVADA

ENVIADO POR RAFAEL CUCARELLA

La seguridad, como la salud, el bienestar, la felicidad, la calidad de vida u otras categorías importantes para la vida de las personas, resulta compleja de definir.En castellano, el uso del término “seguridad” integra las nociones inglesas de safety (protección y prevención de accidentes fortuitos o calamidades naturales)y security (protección y prevención de incidentes intencionados). La seguridadtiene que ver con la ausencia de daños potenciales (o consecuencias no queridas)tanto materiales, personales, o al entorno, como a los derechos y libertades.

Porlo tanto, se refiere a y se relaciona con múltiples aspectos de la vida de las personascomo su salud, certidumbres económicas, nivel de bienestar, justicia social,soledad, entre otros. Por otra parte, la seguridad es una percepción subjetiva, un estado mental que suele tener consecuencias reales en la vida de las personas y en las sociedades (Sabaté, Aragay y Torrelles, 1999). La seguridad siempremira hacia delante. Seguridad es ausencia de incertidumbre; es mirar al futuro con confianza, sin miedo contando con un entorno previsible y estable.

La idea entronca con la de calidad de vida. La noción de “calidad de vida” tiene que vercon las condiciones adecuadas para que el ser humano pueda realizar todas sus potencialidades. El concepto va más allá del “nivel de vida” (desarrollo) o del“estilo de vida” (consumo). Esas condiciones implican cuestiones como bienestar material, salud física y psicológica, acceso a la cultura, un medio ambiente sano,justicia social y también seguridad. Sin embargo, en la vida real, seguridad y riesgo conviven y están íntimamente entretejidas. No es fácil decir dónde acaba una y empieza otra, ni hasta qué punto el riesgo es siempre gestionable.La noción de seguridad (ya sea medioambiental, ciudadana, de los alimentos,110 JÓSE L. BOSCH, JAUME FARRÀS, MANUEL MARTÍN, JULI SABATÉ y DIEGO TORRENTER I SREVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA Nº , MES-MES, AÑO del tráfico, u otra) tiene tres dimensiones: la inseguridad objetiva, la subjetivay la tolerable (Vertzberger, 1998; Sabaté, 1998). La inseguridad objetiva es unacuestión estadística. Hace referencia al número de accidentes o incidentes. Esaes una cifra que siempre conocemos a posteriori. Esos datos preocupan a los técnicosmás que al ciudadano quien, generalmente, los desconoce. La inseguridad subjetiva es el nivel de riesgo que percibe la población. Esa percepción casi nuncacoincide con el nivel objetivo. La inseguridad subjetiva recibe generalmente menos atención mediática y política que las estadísticas (Ruidíaz, 1997). Sin embargo,es una dimensión fundamental para la prevención ya que esa percepción se vive como “real” y tiene consecuencias reales para la vida social (Sabaté, 1998). La inseguridad tolerable es el nivel de riesgo que estamos dispuestos a asumir. Lavida misma es riesgo y siempre se asume alguno. La población tiene representaciones sobre qué riesgos, y en qué medida, son admisibles o no. En función deellas, toman determinadas decisiones, adaptan su umbral de tolerancia o, incluso,deciden su voto político. Todos esos procesos están mediados por variables psicológicas y sociológicas.La noción de “seguridad ciudadana” (la seguridad de los ciudadanos) se utilizahabitualmente de forma restrictiva para referirse a la problemática de la delincuencia.Los delitos son sólo una parte de los problemas de seguridad de la población.Los estudios muestran que inseguridad ciudadana percibida correlaciona con otrasincertidumbres vitales (“calidad de vida”) como son la soledad, la enfermedad, la inestabilidad en el empleo, la exclusión social, el nivel de protección social, o losrecursos culturales (Torrente, 1998; Sabaté, 1998). La seguridad es una cuestión política, teleológica, relativa y evolutiva (Manunta, 2002d: 11; Luckmann, 1993).Es política porque se relaciona con cuestiones de autoridad, gobierno, libertad,derechos sociales y políticos, uso de la fuerza y conflictos sociales. Además, la seguridad de unos puede ser la inseguridad de otros (Farràs y Inglés, 1998). Lasactividades de seguridad se realizan por personas con distintos intereses, poder y acceso a los recursos. La seguridad, bien entendida, deber ir a favor de la mayoríay de proteger valores sociales como la libertad, la vida o la convivencia democrática.La seguridad que produce enfrentamientos no es seguridad. La seguridad está conectada con las ideologías. Ésta puede ser vista como una condición para el libre mercado, o como una excusa para la opresión de ciertos grupos. Jurídicamente,puede ser vista como un bien o un derecho.La seguridad es una cuestión teleológica porque necesita siempre de un objetivo. Las preguntas de ¿seguridad frente a qué? y, sobre todo, ¿seguridadpara qué?, son esenciales a la hora de diseñar políticas y planes. No existe ni la libertad, ni la seguridad absolutas. La seguridad total es la muerte y la certidumbretotal hace el cambio imposible. La vida requiere riesgos. Paradójicamente,el nivel de seguridad de las naciones denota progreso y libertad. La seguridad esuna cuestión evolutiva y relativa porque está en constante transformación. Con el tiempo, cambian los riegos y también su percepción, tolerancia, implicaciones,ESTADO, MERCADO Y SEGURIDAD CIUDADANA111R I SREVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍANº , MES-MES, AÑOy respuestas sociales hacia ellos. La seguridad se define en contextos de incertidumbre,cambio, conflicto y alternativas.La idea de prevención es inseparable de la de seguridad. Prevención es sinónimo de eficacia. Cuando ocurre un accidente o un delito, el daño se ha producidocon independencia de si se aprehende al delincuente o se atienden adecuadamente a las víctimas. Prevenir es hacer cosas para evitar que se materialice un riesgo, obien, si sucede, que el daño sea el menor posible. Actuar cuando ya el incidentese ha producido, no es prevenir. Muchas Policías siguen modelos racional-burocráticos orientados a la persecución de delitos y, por tanto, tienen poca tradiciónpreventiva (Bayley, 1994). Los sistemas penales giran en torno a la culpa y elcastigo, pero no tanto a la prevención. Ello no significa que no puedan reorientarse.Sin embargo, la seguridad privada vende prevención (evitación de daños y pérdidas)4. En buena medida, su éxito se debe a ello. Pero se trata de una prevención basada en la vigilancia y la disuasión, no en atajar las causas de los problemas.Reacción y prevención requieren de estructuras y valores organizativos distintos(Torrente, 2001). La sociedad, en condiciones normales, tiende a demandar prevención más que represión. Un riesgo para la seguridad y las políticas públicases perder el “mercado” de la prevención de las causas de los incidentes frente ala prevención vigilante y disuasoria de la seguridad la privada.Por tanto, el concepto de seguridad es amplio y tiene múltiples conexiones sociales e implicaciones para la vida humana. Ello hace que se pueda trabajar desdeperspectivas y bajo filosofías muy distintas. Las ciencias sociales ofrecen cuatro modelos de explicaciones sobre el auge y el papel social de la seguridad privada.El primero, las teorías liberales, sostienen que las presiones a la contención del gasto público de los años ochenta y noventa, unido a un empeoramiento de la inseguridad ciudadana, dejan un hueco al sector privado. Esta línea tiende a darexplicaciones en términos exclusivamente económicos. Ve a la seguridad privada como complementaria a la pública (Kalakik y Wilhorn, 1972). En segundo lugar,las teorías estructuralistas ven la sociedad post-industrial más individualista,fragmentada, y con intereses más contradictorios que la industrial. El Estado y lasinstituciones de seguridad tradicionales (Policía, Tribunales) tienen dificultades para cohesionar la vida social. La seguridad privada responde mejor que la públicaa esta realidad plural porque es capaz de dar respuestas (al ser éstas individualizadas)a demandas contradictorias. Un ejemplo de los cambios estructurales que explican el crecimiento del sector es el auge de los espacios privados de usopúblico masivo -centros comerciales y de ocio, museos, complejos deportivos--4 “Nosotros no somos bomberos. No estamos para apagar. estamos para prevenir. La actividad es preventiva y para apagar cuando se produce [un incendio]. Pero nuestra estrategia no es la de ataque al fuego. Para eso están los profesionales, los bomberos, con quienes tenemos una buena relación porque, además, son un buen cliente.” (Entrevista 1).112JÓSE L. BOSCH, JAUME FARRÀS, MANUEL MARTÍN, JULI SABATÉ y DIEGO TORRENTER I SREVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍANº , MES-MES, AÑO (Shearing y Stenning, 1987). La seguridad privada es un reflejo de la tendenciaa privatizar los espacios vitales. Tercero, las explicaciones radicales argumentan que el sistema capitalista necesita proteger cada vez más sus beneficios de lastensiones y contradicciones sociales que él mismo genera (Spitzer y Scull, 1977;Spitzer, 1987). Finalmente, en lo que se podía llamar modelo híbrido, Les Johnston(1992), Trevor Jones y Tim Newburn (1998) enmarcan el fenómeno del auge de laseguridad privada en el contexto del auge del sector servicios, la tendencia haciala flexibilidad de los mercados laborales, y a la subcontratación de las empresas.Subraya la gran diversidad de tareas que realiza la seguridad privada. No encuentran ninguna distinción esencial entre las tareas que realiza el sector público y elprivado en relación con la seguridad ciudadana. Únicamente señalan el mayor énfasis en la prevención por parte del sector privado. Parten de la idea de que ladistinción público – privado es reduccionista y carece de fronteras claras. En lapráctica, la seguridad ciudadana está a cargo de una gran diversidad de cuerpos,algunos son privados, otros públicos y otros tienen una naturaleza híbrida.

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