SERVIR Y PROTEGER

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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

viernes, 30 de abril de 2010

LA POLICIA DE BARRIO


LA  POLICÍA  DE  BARRIO 

Hablar de la Policía de Barrio supone el ir a la génesis de lo que es la Policía como un servicio integral de seguridad al ciudadano. Estamos últimamente acostumbrados a escuchar a diversos responsables políticos de distintas instituciones, como se apropian del concepto de Policía de Barrio para aprovecharse únicamente de una de las muchísimas ventajas que reporta este servicio, y que es la del prestigio de la institución policial ante la sociedad. De ahí, que oigamos hablar de conceptos tales como el de policía de proximidad, policía comunitaria, policía ciudadana, etc., todos ellos para porque no decirlo “plagiar” el auténtico concepto de la “Policía de Barrio”, que como bien indica su nombre natural, es la policía que está al servicio de las partes más pequeñas de cada municipio, como son los barrios.

Tengo la obligación de explicar el porqué me refiero a esa hipotética apropiación por parte de las policías estatales y regionales del concepto de Policía de Barrio. De esta forma vemos que con el actual modelo policial que tenemos en España, el cual hasta el día de hoy está regulado por la Ley de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, Ley 2/86, de 13 de marzo se establecen las competencias que tienen asignadas en exclusividad cada cuerpo policial, como también en las que pueden participar como colaboradores. De esta Ley se desprende que los cuerpos policiales estatales tienen exclusivamente asignadas las funciones de seguridad y de Policía Judicial, ambas claramente vinculadas a infracciones relativas al orden público y a las normas penales. Funciones estas, que los cuerpos de policía local comparten con otras muchas que tienen asignadas en exclusividad, entre las que cabe citar todas las referentes al tráfico urbano de las ciudades, protección de edificios y autoridades municipales, policía administrativa relacionada fundamentalmente con las ordenanzas municipales reguladoras de la convivencia ciudadana, protección de los espacios públicos entre otros tantos.

Si analizamos las estadísticas de los servicios que realizan las policías locales podremos comprobar que aproximadamente únicamente un 20% de las actuaciones realizadas tienen relación directa con infracciones penales, mientras el 80% restante de los servicios se corresponden con la diversidad de competencias de la policía local relativas a la seguridad, asistencia, ayuda, etc.. Esta reflexión nos conduce inevitablemente a establecer unas consideraciones que no pueden ser pasadas por alto por el resto de la sociedad. La primera es la relativa al concepto de seguridad. Así vemos como los policías estatales, tanto la prevención como la respuesta las tienen orientadas casi exclusivamente a lo que les marcan las infracciones penales, mientras por el contrario, para las policías locales la seguridad de los ciudadanos está orientada a un concepto muchísimo más amplio y que abarca todo tipo de situaciones que puedan deteriorar la convivencia y la calidad de vida de los vecinos, así por ejemplo podemos ver como un simple socavón en la vía pública puede resultar muy dañoso para los transeúntes que pasen por el lugar y requiere de una pronta solución para evitar perjuicios a terceros. Igualmente tendríamos en los supuestos de contaminaciones diversas, como son por ejemplo las producidas por ruidos de locales con música, de vecinos entre ellos, en la vía pública, etc. etc., actuaciones éstas que junto a un sinfín de otras muchas constituyen el quehacer diario de los policías de barrio pertenecientes a la policía local.

Estas consideraciones que hemos expuesto nos llevan irremediablemente al punto en el que hablábamos de lo incorrecto de utilizar el concepto de Policía de Barrio por cuerpos ajenos a los pertenecientes a los Municipios, pues si como ya hemos dicho los Agentes de la Policía del Estado actúan preferentemente ante infracciones penales, por no decir casi exclusivamente, a excepción de los supuestos de auxilios por accidentes y humanitarios, difícilmente se puede pretender que tengan una verdadera conexión con la gente del barrio, que en su mayoría son personas normales, no vinculadas con el mundo de la delincuencia y con unas necesidades mucho más amplias, que no pueden ser satisfechas por estos funcionarios. Por ello, la importancia de hacer hincapié en que este tipo de funciones correspondientes al trabajo policial en la Comunidad no puede hacerse por otros funcionarios que no sean los Policías Locales quienes, partiendo de la filosofía de una seguridad integral inspirada en la solución del problema, les permite estar integrados en la ciudadanía y orienta íntegramente su trabajo a las necesidades de ésta.

Cuando se toma la decisión de implantar una Policía de Barrio, debemos plantearnos ¿qué pensamos conseguir con este servicio? Pudiendo establecer dos claros objetivos: unos genéricos y otros específicos, que tienen la finalidad de conseguir los primeros. Tanto unos como otros deben ser previamente conocidos por todos los implicados en el proyecto, tratando de hacerles partícipes de los mismos desde el principio de su formulación. Todo ello con la finalidad de aumentar la eficacia de la función preventiva de la Policía Local.

Dentro de los objetivos genéricos tendremos como meta la de reforzar el papel de la Policía Local en la sociedad, conseguir mayor acercamiento al ciudadano destinatario del servicio y mejorar la imagen y el conocimiento que tiene de la Policía Local.

En lo referente a objetivos específicos tiene que ver con la adaptación y conocimiento del policía a las características y peculiaridades del Barrio en donde desarrolla su trabajo, lo que permite fijar unos objetivos concretos en función del estudio realizado de cada Barrio.

De la observación, de la experiencia acumulada en los estudios realizados sobre Policía de Barrio, basados en las necesidades planteadas por los vecinos y la información general obtenida, se elaboran planes de trabajo específicos para cada Barrio teniendo en cuenta las características propias de cada zona.

El sistema de trabajo diseñado afecta a las intervenciones de los Policías de Barrio en estas zonas, pero además, condicionan el trabajo del resto de unidades o secciones de la plantilla policial por cuanto han de respetar los criterios seguidos por los agentes de la zona. No obstante, en aquellas materias que por sus peculiaridades o en los casos en los que se considere que la respuesta ha de ser la más contundente actuación policial, se planificarán intervenciones con criterios adaptados a esas circunstancias.

Se trata pues de establecer un modelo de trabajo unitario pero respetando a la vez las directrices de funcionamiento para cada plantilla policial.  Más allá de la discrecionalidad de cada funcionario se debe respetar el criterio de trabajo elegido por la jefatura. En esto se ha de ser muy exigente ya que, de lo contrario, se dará una imagen de dispersión, de falta de dirección y de arbitrariedad.

Como conclusión podemos decir que la Policía de Barrio es una filosofía de trabajo basada en un modelo de participación ciudadana donde el policía es el “ciudadano” en el que han puesto su confianza el resto de la Comunidad para que les solucione los problemas de Seguridad que les plantean día a día. Y el policía a su vez es representante de la Institución Policial ante su Comunidad, ejerciendo tanto de mero agente, como de auténtico jefe de policía, sabiendo que aunque su trabajo del día a día es de índole unipersonal, cuenta con todos los recursos de la organización para dar respuesta ante cualquier necesidad o incidencia que lo requiera, completándose su tarea con la del resto de unidades de la policía.

AUTOR: INTENDENTE PRINCIPAL JOSE DEL RIO - JEFE DE LA POLICIA LOCAL DE BURJASSOT

1 comentario:

Monica dijo...

Soy una futura agente, me encuentro en estos momentos en la escuela. Tenia que hacer un trabajo de la Policia de Barrio y gracias a su informació me saldrá un trabajo brillante. Reciba un saludo