SERVIR Y PROTEGER

SERVIR Y PROTEGER
"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

sábado, 11 de julio de 2009

COCAINA-PROHIBIR- DESPENALIZAR- LEGALIZAR


Diversos autores coinciden en señalar que la prohibición de la cocaína, como la de otras drogas, también obedece a sentimientos xenofóbicos e intereses del estamento médico.
.
Si bien la esclavitud es abolida por Abraham Lincoln en el siglo XVIII, las condiciones de segregación racial hacia los negros permanecen aún vigentes durante buena parte del XIX.
.
La población anglosajona no comparte con los negros ni sus escuelas, ni sus hospitales, ni sus centros de reunión, y en los estados del sur, ni siquiera su derecho al voto.
.
Todas las actividades de la población de color son marginales. Aunque ahora reciben un salario por su trabajo, continúan prácticamente en las mismas condiciones de explotación que sus antepasados.
.
Como consecuencia lógica surgen los primeros movimientos organizados contra la segregación racial, los primeros enfrentamientos con la autoridad y los primeros linchamientos públicos. Sintiéndose amenazados, los sectores conservadores de la Unión Americana buscan desesperadamente cualquier elemento para detener el peligro.
.
Asocian a la población negra con el consumo de cocaína y atribuyen a ésta las tensiones provocadas por la segregación. Un médico convocado por el Congreso de Filadelfia declara que "la mayoría de los abusos deshonestos y las violaciones de negros a blancas son el resultado de un cerebro enloquecido por la coca".
.
En todos los estados sureños de la unión americana aparecen reportes similares. En alguno de ellos incluso llega a asegurarse que la cocaína daba a los negros tal fuerza que las balas calibre 32 no lograban contenerlos; y en consecuencia, algunos departamentos sureños de policía adquirieron revólveres calibre 38.
.
De a cuerdo al investigador David Mustto, tan horribles parecieron al público los efectos de la cocaína, que sus supuestas consecuencias llegaron a ser el extremo con el cual podían compararse las otras drogas.
.
Esta asociación entre la cocaína y la criminalidad atribuida a la población negra hizo que las leyes en su contra fueran bien recibidas. En 1912 se aprueba en los Estados Unidos la Ley Harrison que regula la inscripción administrativa de fabricantes y dispensadores de cocaína y otros psicofármacos, previendo sanciones para su incumplimiento.
.
Ese mismo año, durante la Conferencia de La Haya , se limita a "usos médicos y legítimos" tanto la cocaína como cualquier otro nuevo derivado "que pudiera dar lugar a abusos análogos".
.
En ausencia de Perú, Bolivia y Colombia (países productores de coca), los gobiernos de Estados Unidos, Alemania, Portugal, Holanda, Japón, Rusia, China e Italia (países en los que se fabrican los llamados precursores: componentes químicos para extraer cocaína y otras drogas), adquieren el compromiso de examinar la posibilidad de dictar leyes o reglamentos que castiguen el cultivo ilegal de coca y la posesión ilegal de cocaína.
.
Para el investigador James A. Incardi, la historia indica también que la cocaína fue condenada por la clase médica, no en base a pruebas sobre su supuesta peligrosidad para la salud, sino porque amenazaba el privilegio tradicional del médico de dar y prohibir medicamentos.
.
Lo que sin duda resulta evidente es que la imagen del negro cocainómano, colaboró para afianzar la imagen del médico como benefactor público que había empañado una droga milagrosa que hacía sentir bien a la gente y cuya prescripción ponía al médico y al boticario en competencia directa con el vinatero y el tendero que podían ofrecerla libremente y sin receta médica.
.
Muy de acuerdo con las prácticas de la medicina moderna, poco después de la prohibición de la cocaína, la comunidad médica estadounidense comenzó a patrocinar una nueva droga para sentirse bien, las anfetaminas, sintéticas, comerciables y bien controladas por la industria farmacéutica; y también una de las sustancias químicas más peligrosas desde que Alfred Nobel nos legó la dinamita.
.
Hasta aquí podemos llegar a hacer una comparación con la realidad actual de nuestro país, donde el imaginario colectivo asocia a la población marginal y villera con el consumo de drogas y a la ola e incremento de delitos con el resultado de delincuentes drogados.
.
Cuando por otro lado la realidad y estadísticas nos indican que el consumo y abuso de alcohol y sustancias medicas controladas por la industria farmacéutica, provocan mayor cantidad de muertes a propios consumidores y a terceros que las drogas declaradas ilícitas.
.
Ya somos testigos que la despenalizacion y legalizacion de la marihuana y la cocaina. Ya esta en vigencia. Basta con observar a nuestro alrededor, en nuestro barrio, en nuestra ciudad y sin ponerse colorado reconocer que esta realidad esta frente a nuestras narices.
ARTÌCULO ENVIADO POR EL CAPITAN LUIS DUROS
DE LA POLICIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
REPÙBLICA ARGENTINA

No hay comentarios: