SERVIR Y PROTEGER

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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

martes, 6 de enero de 2009

Luz verde para atropelladores

No se entiende cómo por un lado se aprieta a los automovilistas imprudentes y por el otro se libera graciosamente a los que cometen faltas graves.
En fin, otro aporte al doble discurso de un país tan contradictorio como ocurrente.Esta semana se pusieron en marcha varios operativos destinados a reprimir y castigar a los conductores irresponsables. Por un lado, el gobierno porteño lanzó con bombos y platillos un nuevo boletín de calificaciones.
Ya se sabe, habrá un puntaje asignado, que irá sufriendo descuentos a medida que el automovilista vaya cometiendo faltas. Cuando se le acaban los puntos, se le sacará el registro por un tiempo. Luz roja, alcoholemia, estacionamiento, todo va a parar al boletín. Es un sistema ya probado en otras ciudades que al parecer ha dado buenos resultados.
El índice de accidentes es tan alto, los caminos tan precarios y el parque automotor tan creciente, que algo hay que hacer para evitar excesos.Paralelamente, la Provincia también salió con todo para anunciar el retorno de los radares. Acusados alguna vez de apuntar más a la recaudación que a la prevención (nunca está de más educar y juntar plata) los radares aspiran a castigar al infractor para poder corregir conductas.
Estarán ubicados en las principales carreteras de vacaciones.Y hasta el gobierno nacional se ha unido a esta campaña vial. El martes 30, al borde del brindis, la presidenta Fernández hizo también su aporte a la causa. Habló de conductores irresponsables y entregó patrulleros, motos y consejos para salir a la caza de los automovilistas peligrosos.
Todo bien, suena razonable y justo esto de extremar los controles y equipar bien a los encargados de fiscalizar el tránsito.Lástima que esta misma semana también se conoció un fallo patagónico que parece desmentir estos buenos propósitos.
Daniel Varizat, el funcionario kirchnerista que en agoto del 2007 atropelló a 24 manifestantes con su 4x4, fue apenas amonestado. Sucedió en Río Gallegos, lugar que al parecer tiene su propia modalidad de entender la justicia, el poder y las leyes de tránsito.
Seguramente la benevolencia judicial es parte de la campaña de promoción a favor del Sur como sitio reconfortante. Allí no sólo le brindan nafta a mejor precio y rodados con rebajas, sino que los automovilistas, por lo que se ha visto, disfrutan de la una jurisprudencia a precio de liquidación que castiga al peatón y absuelve las camionetas.
Varizat atropelló gente que pedía aumento y siguió su marcha como si nada. ¿Cuántos puntos habría que descontarle del boletín?
Pero el amable fallo ni le retiró el carnet. Sólo le recomiendan que la próxima vez tenga más cuidado, que se abstenga de avanzar cuando hay gente adelante o que al menos toque bocina antes de embestir multitudes.Está bravo manifestarse en Río Gallegos. No sólo el viento te puede cachetear.

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