SERVIR Y PROTEGER

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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

martes, 6 de enero de 2009

En Mardel colapsó la playa de infractores



Dario Palavecino Corresponsal en Mar del plata

MAR DEL PLATA.- La cantidad de pruebas de alcoholemia que arrojaron resultados positivos y las dificultades de muchos turistas para enfrentar el pago de la multa, cuyo valor no desciende de los 1500 pesos y es un requisito ineludible para poder recuperar los vehículos, hicieron colapsar el playón de estacionamiento adonde las autoridades destinan los autos secuestrados.

Aunque no lo admitieron oficialmente, la saturación de vehículos en el playón de infractores habría sido la causa por la que ayer se suspendieron los controles de alcoholemia por primera vez en varios días.

El pasado fin de semana, el primero con la ciudad cargada de turistas, complicó el escenario. Los controles de alcoholemia realizados en las calles de la ciudad arrojaron casi medio centenar de casos positivos.
Y, con ello, otros tantos vehículos secuestrados que completaron la capacidad del playón. Incluso, no hubo más remedio que dejar por lo menos dos decenas de coches estacionados en la vía pública, a la espera de que sus dueños pagaran la multa y los retiraran.

Una consecuencia que tuvo un agregado particular: los tribunales de faltas, a los que deben concurrir los infractores para hacer su descargo, estuvieron cerrados el jueves y el viernes por el feriado y el asueto.
Y sólo ayer, con la normalización de la actividad en las oficinas públicas, los jueces comenzaron a atender caso por caso y autorizar la entrega de los automóviles incautados.

El predio, situado en Luro y España, en el área céntrica de la ciudad, tiene capacidad máxima para 130 automóviles, y la mayoría, incluidos cinco ómnibus, permanece allí como consecuencia de operativos anteriores a este fin de semana pasado y distinto tipo de infracciones, que van desde el mal estacionamiento hasta la falta de documentación de la unidad.
"No vengo más"

Los tribunales de faltas atendieron ayer desde temprano a los infractores. Unos 40 pagaron la multa y corrieron hasta el playón de secuestros para llevarse su vehículo. Allí, en algunos casos, se sorprendieron con otro paso por caja: tienen que pagar 90 pesos por el acarreo del auto y otros 9 pesos por día de estadía.
El personal del lugar confirmó que nadie se llevaba su vehículo sin antes pagar estos costos. Y reconoce el malestar de los infractores, que se despiden con disconformidad y una frase calcada: "A Mar del Plata -dicen- no vengo nunca más".

"Nos encontramos con un problema de saturación del predio, pero no impedirá que continuemos con los controles", aseguró a LA NACION el responsable de la Dirección de Tránsito de la comuna, Juan José Arteaga.

Los infractores, que en los registros presentaban más de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre, máximo permitido para el conductor de un vehículo particular, tienen que afrontar una multa que tiene un mínimo cercano a los 1500 pesos y que aumenta de acuerdo con las marcas que alcance el alcoholímetro.
A la par se dispone el secuestro del coche hasta tanto se responda a la sanción económica y también del registro para conducir por un plazo de entre 30 y 180 días.

Esta última condición complica a muchos turistas, que deben recurrir a un familiar o persona de confianza para que maneje el auto cuando lo retira del playón de secuestro. Incluso, en algún caso, para afrontar el viaje de regreso a casa, ya que el permiso de conductor queda en manos del juez de faltas hasta que se cumpla la sanción impuesta.

Los controles de alcoholemia se convirtieron en un clásico de la ciudad desde hace más de dos años. Los inspectores de la comuna los realizan durante todo el año, pero en forma casi diaria durante la temporada. Siempre se desarrollan durante las madrugadas, nunca antes de las 4, y cerca de los sectores en los que se multiplican bares y discos. "No hacemos más temprano para no afectar a la persona que sale a cenar y, tal vez, tomó una copa de vino con la comida", aclaró Arteaga.

Según las estadísticas oficiales, sobre casi 12.000 controles realizados el año pasado, el 20% de los automovilistas recibió infracciones por conducir tras beber más de lo permitido. En tanto, las autoridades del Operativo Sol en las rutas bonaerenses hacia la costa atlántica informaron ayer que, durante los primeros cuatro días del año, los controles de alcoholemia arrojaron un total de 211 resultados positivos

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