SERVIR Y PROTEGER

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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

miércoles, 14 de enero de 2009

Aumentan los atracos en plena calle


Mensaje con Nota de Ramón Romero Rabanillo


La situación económica propicia un nuevo grupo de delincuentes que recurre al robo por primera vez para paliar situaciones familiares Arrestada una madre que quiso atracar dos bancos para cubrir gastos de sus hijos Los atracos callejeros a peatones se erigen como el segundo delito que más crece El robo violento en el interior de pisos con sus moradores desciende casi un 17% La crisis ha traído hasta hoy delitos que fueron propios de épocas de menos bonanza económica en las dos últimas décadas del siglo XX.


Barcelona ha registrado un notable incremento de los atracos a bancos y de los robos con intimidación en la calle, un tipo de robo conocido también como sirla,que es aquel en el que se desvalija a alguien amenazándole con un objeto contundente, un arma blanca o una de fuego. La estadística policial dice que el número de delitos en Barcelona ha aumentado en líneas generales, pero también lo han hecho de forma muy significativa las detenciones practicadas por el cuerpo de los Mossos d´Esquadra y sus tasas de esclarecimiento de asuntos denunciados. Los delitos conocidos en Barcelona, entre el periodo de noviembre del 2007 a noviembre del 2008, han aumentado un 3,19%.


El número de asuntos policialmente resueltos también ha aumentado, lo ha hecho un 13,58% y las detenciones, todavía más, un 20,1%. Más delitos, más resolución y más detenidos. Nadie se atreve por ahora a ponerle el cascabel al gato, pero todo hace indicar que el momento de enfriamiento económico está teniendo consecuencias en el mundo delincuencial, especialmente por la incorporación de personas inexpertas que superan la línea de la legalidad por primera vez en su vida, quizás empujadas por la necesidad. Existe una parte de los detenidos por vez primera que corresponde a este perfil de delincuente ocasional que nunca se hubiera planteado transgredir la ley, pero que lo hace ante una necesidad acuciante de falta de líquido para pagar, por ejemplo, la hipoteca o gastos familiares urgentes.

El pasado verano se sabía que el 18,7% de los detenidos eran primerizos y de ellos, una parte por determinar, serían delincuentes no vocacionales, personas que jamás se plantearon cometer infracción alguna pero que de repente se han visto acuciados por las deudas a las que sólo hace un año podían hacer frente y ahora, no. La crisis económica crea un nuevo delincuente. Este otoño, por ejemplo, fue detenida la madre de dos menores por dos tentativas de atraco a bancos. Irrumpió en las entidades bancarias provista de un arma blanca. Según las pesquisas llevadas a cabo por los investigadores, la detenida necesitaba dinero para pagar unos gastos urgentes de sus hijos y se lanzó al asalto de bancos a la desesperada como única vía de escape ante la situación de bloqueo económico que padecía.

Le salió mal. Su inexperiencia hizo que la detuvieran el mismo día. Existen algunos analistas que señalan que durante el segundo trimestre del 2009 este fenómeno podría acentuarse, pues se da la circunstancia de que a muchas personas desempleadas les expira el subsidio de desempleo en marzo. Ese dato no ha pasado inadvertido para algunos expertos policiales y en seguridad, que todavía no han podido dar una explicación definitiva sobre cuál será el alcance de esta circunstancia, que podría cebarse especialmente con colectivos de trabajadores extranjeros. A la espera de que los técnicos precisen qué incidencia está teniendo la incorporación de delincuentes primerizos en la estadística policial, si se da un repaso al uno de los últimos balances disponibles (las tablas interanuales de noviembre del 2007 a noviembre del 2008) se observa a simple vista que hay delitos que aumentan y otros que bajan, obviamente.

Se extraen conclusiones con facilidad que confirman el retorno de ilícitos penales del pasado. Las dos modalidades de delitos contra el patrimonio que registran mayores aumentos son los ya señalados: atracos en bancos y cajas (+ 31,67%) y los atracos en vía pública (+ 9,76%). El atraco a bancos era hasta hace poco tiempo un delito en plena decadencia. La baja cuantía de los botines y las penas endurecidas han hecho que se haya vuelto una actividad delictiva a la que se recurre poco entre el mundo del hampa. La apertura retardada de las cajas fuertes y los sistemas de seguridad impiden que haya mucho dinero en metálico en los mostradores. El robo con violencia e intimidación está castigado con penas de hasta cinco años de prisión, cuando es común que el botín no supere casi en ninguno de los casos los 6.000 euros, con algunas excepciones.

A pesar del espectacular incremento de estos atracos, la respuesta policial también ha sido contundente. El 42% de estos atracos son esclarecidos y sus autores detenidos. Si la tasa de resolución es alta, el porcentaje de detenciones lo es tanto o más. Los arrestos han aumentado en este capítulo un 162%. Los técnicos están acabando de evaluar por qué se está produciendo este fenómeno, pero la crisis económica parece tener incidencia. Los datos absolutos, sin embargo, están muy lejos de los registrados, por ejemplo, a mediados de los años 90, cuando atracadores muy veteranos empezaron a salir de la cárcel por delitos cometidos en los 80. En el 2007, se produjeron 60 atracos hasta el mes de noviembre. En el 2008, 79. En sólo un día, concretamente un viernes de 1997, el grupo de atracos de la Policía Nacional registró un récord de asaltos a bancos en la ciudad de Barcelona. Se produjeron 11 en un solo día. Aquel año, se cometían una media de 100 atracos mensuales.

Más que en todo el 2007. La Jefatura de Catalunya empleó gran cantidad de esfuerzos, y de aquellas tasas delictivas que en la actualidad serían insoportables para la opinión pública se pasó a otro récord. Se alcanzó la entonces cifra mágica de 45 días sin un solo atraco en la ciudad. El otro delito en aumento es el atraco callejero; el robo del móvil y del dinero a punta de navaja, por ejemplo. Un delito tan propio de los años 80 ha vuelto a la ciudad. Su incremento estaba cifrado en noviembre en un 9,76%. El asalto a pensionistas a la salida de los bancos fue un fenómeno que en los últimos meses preocupó mucho a los Mossos y que ha contribuido a que la estadística se dispare en este capítulo. Existen algunos delitos de una enorme alarma social que están bajando. El robo violento en interior de domicilio, el que se produce cuando los moradores se encuentran en el interior, ha descendido casi un 17%.


Otro de los indicadores que estaban causando estragos en los últimos años era el robo con fuerza en interior de vehículo, que ha descendido un 15,4%. El atraco violento a tiendas ha descendido un 4,4% y los tirones casi un 1%. El hurto es el rey del delito y la falta Los delitos y las faltas de hurto, que consisten en apropiarse de lo ajeno sin ejercer fuerza sobre las cosas y sin usar la violencia ni la intimidación, siguen siendo los reyes de la estadística. Llevan años creciendo, a veces más, a veces menos. De los 79.908 delitos conocidos de noviembre a noviembre pasado, 32.022 fueron hurtos de una cuantía superior a los 400 euros, que es la cifra a partir de la cual deja de ser una falta.

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