SERVIR Y PROTEGER

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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Secuestrado en México un experto antisecuestros de EE UU


Félix Batista, un cubano-estadounidense ex mayor del Ejército norteamericano, fue retenido en la ciudad de Saltillo, donde se encontraba ofreciendo conferencias sobre seguridad

A sus 55 años, el ex mayor del Ejército norteamericano Félix Batista se gana la vida dando conferencias a empresarios que temen ser secuestrados. Para eso llegó la pasada semana a México, sin duda uno de los países más peligrosos para quienes tienen haciendas que proteger. Batista impartió sendos cursos en las localidades de Torreón y Saltillo, ambas en el estado de Coahuila, donde puso en valor sus 24 años de experiencia en materia de seguridad.


El currículo del ex mayor incluye el asesoramiento en 300 casos de extorsión y en 90 secuestros en toda América Latina. El miércoles 10 de diciembre, y con la satisfacción del trabajo bien hecho, Félix Batista -un cubano americano residente en Miami- se fue a almorzar a un restaurante situado al norte de la ciudad de Saltillo. Recibió una llamada telefónica. Salió del local, y fue secuestrado.


Félix Batista, responsable para América Latina de la consultora estadounidense ASI Global, llegó al norte de México invitado por la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Coahuila. Y ha sido hoy su responsable, Fausto Destenave Kuri, quien ha confirmado la desaparición del ex mayor, si bien no quiso utilizar la palabra "secuestro".


Según Destenave, a las puertas del restaurante donde se encontraba Batista no se produjo ninguna acción de fuerza. "No hubo nada de violencia", ha dicho, "es un hombre experto en antisecuestros...". Al parecer, y durante su larga experiencia como negociador, el ex mayor había llegado a tratar con uno de los más sanguinarios secuestradores mexicanos, Daniel Arizmendi, cuyo apodo el Mochaorejas- da cuenta de su principal método de presión. También se había fajado con los grupos guerrilleros colombianos FARC y ELN.


El secuestro de Batista se produce precisamente días después de que el gobernador del Estado de Coahuila, Humberto Moreira, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), abogara por la instauración de la pena de muerte en México. Según Moreira, que suscitó un encendido debate al respecto en todo el país, la pena de muerte "está en el catecismo" y pidió que al menos se opte por una solución parecida a la de Estados Unidos, donde en unos estados la pena de muerte está vigente y en otros no.

Irónico secuestro en México de experto estadounidense16 de Diciembre de 2008
MEXICO (AP) - Félix Batista había negociado con secuestradores muchas veces para lograr la liberación de sus víctimas, pero ahora se encuentra en la irónica situación de ser él mismo víctima de la mafia de secuestros de México, la cual incluye muchas veces a policías corruptos y a narcotraficantes.
Las autoridades y otros expertos en secuestros dijeron el martes que trataban de determinar lo ocurrido cuando Batista realizó una serie de misteriosas llamadas telefónicas, reuniones e intercambios de mensajes que condujeron a su desaparición el 10 de diciembre.
En el ignoto mundo en el cual trabajaba, Batista, quien había empezado a dar conferencias a empresarios sobre cómo evitar el secuestro, pudo haber cometido el grave error de volverse demasiado conocido.
Las autoridades en el norteño estado de Coahuila destacaron la cadena de acontecimientos que precedieron al secuestro de Batista en Saltillo, la capital del estado.

"El pasado 10 de diciembre, el señor Batista se encontraba departiendo con diversas personas en un restaurante al norte de la ciudad cuando recibió una llamada telefónica y después de conversar por varios minutos, salió del restaurante, diciendo a sus acompañantes que unas personas en una camioneta blanca le iban a dejar un mensaje", dijeron las autoridades.

"Posteriormente en el exterior del negocio... abordó un vehículo de características diferentes a las que él mismo había señalado a sus acompañantes y desde entonces no se ha vuelto a tener comunicación con él. Hasta este momento, de las constancias que se han ido recabando, no existen indicios de violencia en el lugar donde se le vio por última vez", agregaron.

Batista había estado en Coahuila _estado donde el temor al secuestro ha alcanzado tal nivel que el gobernador ha propuesto reinstituir la pena de muerte_ desde el 6 de diciembre, en un viaje de negocios que incluyó pláticas con empresarios locales sobre cómo evitar o manejar los secuestros, así como otros negocios que los fiscales sólo describieron como "otros asuntos".

Batista trabajaba para la empresa de seguridad ASI Global, contratada por varias aseguradoras, así como en su propio negocio, asesorando a familias sobre cómo negociar con secuestradores.
Aunque se desconoce si Batista trataba de arreglar la liberación de algún secuestrado en Coahuila, las autoridades dicen que reuniones arregladas de antemano y mensajes misteriosos formaban muchas veces parte de las negociaciones.

"Félix es muy hábil en la parte de convencimiento. Ahora, a los que debemos convencer es a los que lo tienen", dijo el abogado Max Morales, de la Ciudad de México, quien ha negociado secuestros durante los últimos 20 años.

Morales citó a un colega que habló con Batista poco antes de su secuestro, al señalar que el telefonema que sacó al experto estadounidense del restaurante era del dueño de una empresa local de seguridad, que lo había invitado a Saltillo.

Aunque Batista normalmente hubiera evitado entrar a un automóvil que no conoce, con personas desconocidas, Morales dijo que el empresario, quien al parecer era él mismo víctima de un secuestro, lo convenció de hacerlo, señalando que quería arreglar un encuentro entre Batista y policías.

Las autoridades judiciales y la policía local no respondieron cuando se les pidió confirmar esa versión.

El hecho de que Batista haya estado desaparecido casi una semana tiene a mucha gente preocupada. En entrevistas antes de su desaparición, Batista señaló que los secuestros son ahora más rápidos, dado que los autores se conforman con pagos más pequeños y rápidos.

"Ya es mucho tiempo, ¿no? Ya se hubieran puesto en contacto con alguien", apuntó Morales, quien dijo que los negociadores están muy conscientes de los riesgos y saben manejarlos.
Charlie LeBlanc, presidente de ASI Global LLC. con sede en Houston, Texas, donde Batista es uno de los asesores, se negó a decir si se había pedido rescate alguno, y una mujer que respondió a un teléfono registrado a nombre de Batista en Miami dijo que no haría comentarios sobre el caso.

LeBlanc, sin embargo, apuntó que el trabajo de Batista en México "podría ser o tener que ver con negociaciones con secuestradores".

Tanto Morales como LeBlanc dijeron que buena parte del problema con Batista pudo ser que los medios locales erróneamente lo identificaron como un ex agente del FBI. Morales dijo que los secuestradores, quienes en el norte de México suelen estar aliados con narcotraficantes, podrían haber pensado que Batista era un agente estadounidense, como Enrique "Kiki" Camarena, de la agencia estadounidense contra las drogas, secuestrado, torturado y muerto por órdenes del narcotráfico en 1985.

"Felix nunca fue un agente del FBI. Los informes irresponsables y erróneos de la prensa podrían presentar un riesgo auténtico para la vida de Felix y la resolución segura de esta terrible situación y deben ser corregidos", dijo ASI Global en una declaración.

En una entrevista con Ana María Salazar, analista en cuestiones de seguridad ubicada en la Ciudad de México, Batista dijo que las víctimas de secuestro en México, especialmente en el norte del país, corren un riesgo mucho mayor de ser mutiladas, torturadas o asesinadas por sus captores que en otros países.

"El unico otro país que yo he encontrado donde sufren más es en Irak", dijo Batista.

1 comentario:

Anónimo dijo...

yo no se a donde vamos a llegar si una persona asi es secuestrada que espeamos los demas que vivimos en mexico en el federal ojala y aprueben la pena de muerte en todo el pais para secuestradores.