SERVIR Y PROTEGER

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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

jueves, 4 de septiembre de 2008

QUEMADURA POR FRIO


Definición
Es el daño a la piel y los tejidos internos causado por el frío extremo.
Consideraciones generales

Una persona con las extremidades congeladas también puede presentar hipotermia (disminución de la temperatura corporal). Por lo tanto, es preciso verificar primero si hay hipotermia y tratar primero esos síntomas.

La congelación se caracteriza por la dureza, palidez y frialdad de la piel que ha estado expuesta al frío durante un cierto tiempo. El área tiende a ponerse insensible al tacto, aunque es probable que haya dolor penetrante agudo. A medida que el área comienza a descongelarse, la carne se torna roja y se presenta mucho dolor.

La congelación puede afectar cualquier parte del cuerpo, pero las manos, los pies, la nariz y las orejas son las más vulnerables. La recuperación puede ser completa si sólo la piel y los tejidos subyacentes han sufrido daño; no obstante, si los vasos sanguíneos han sido afectados, el daño es permanente y puede sobrevenir gangrena, la cual requiere la amputación de la parte afectada.
Es común que, a medida que la piel se calienta, se sienta dolor y hormigueo o ardor en el área afectada.

Causas

La quemadura por frío ocurre cuando la piel y los tejidos se exponen a una temperatura muy fría durante un período de tiempo prolongado. Las manos, los pies, la nariz y las orejas suelen ser los más afectados.

Aunque cualquier persona expuesta al frío congelante durante un período prolongado puede sufrir quemadura por frío, quienes están tomando beta-bloqueadores son particularmente susceptibles, porque este tipo de medicamento disminuye el flujo de sangre hacia la piel.
También son susceptibles quienes padecen de enfermedad vascular periférica (un problema de las arterias). Otros aspectos que incrementan el riesgo de la quemadura por frío, son: fumar, el clima con viento (aumenta el factor de enfriamiento), diabetes mellitus y la neuropatía periférica o fenómeno de Raynaud.

Síntomas

Los primeros síntomas son una sensación de hormigueo seguida de adormecimiento. Puede presentarse una sensación pulsátil o dolorosa, pero más tarde se presenta insensibilidad en la parte afectada (sensación de tronco de madera).

La piel quemada por el frío es dura, pálida, fría e insensible. Cuando se descongela la piel, se torna roja y se presenta dolor (congelación temprana). Con una quemadura más severa, la piel puede lucir blanca e insensible, señal de que los tejidos han comenzado a congelarse.

Una quemadura por frío muy severa puede provocar ampollas; gangrena, que es el tejido ennegrecido muerto después de haberse congelado los vasos sanguíneos y daño a estructuras profundas como los tendones, músculos, nervios y hueso.

Primeros auxilios

1. Proteger a la víctima del frío y trasladarla a un lugar cálido. Quitarle cualquier prenda ajustada y la ropa húmeda. Se deben buscar signos de hipotermia (temperatura corporal baja) y darle el tratamiento respectivo.

2. Si se dispone de ayuda médica inmediata, es mejor envolver las áreas afectadas en compresas estériles (sin olvidar separar los dedos de las manos y de los pies afectados) y llevar a la víctima hasta un centro de atención de emergencia para que reciba cuidados posteriores.

3. Si no se dispone de ayuda médica inmediata, sumergir las áreas afectadas en agua tibia (NO CALIENTE) o poner paños calientes sobre las áreas afectadas de orejas, nariz o mejillas durante 20 a 30 minutos. La temperatura recomendada para el agua es de 104º a 108º F (40 a 42 º C). Mantener el agua circulando para ayudar al proceso de calentamiento. Durante el calentamiento puede presentarse ardor, hinchazón y cambios de color. El calentamiento se completa cuando la piel está suave y retorna la sensibilidad.

4. Poner gasa seca y limpia en las áreas congeladas, separando los dedos de las manos o los dedos de los pies afectados.

5. Mover las áreas descongeladas lo menos posible.

6. La recongelación de las áreas descongeladas puede causar daños más severos, por lo que se debe evitar esto, envolviendo dichas áreas y manteniendo a la víctima caliente. En caso de que no se pueda garantizar que no se produzca la recongelación, es aconsejable demorar el proceso inicial de recalentamiento hasta que se logre ubicar un lugar caliente y seguro.

7. Si la quemadura por frío es extensa, dar bebidas calientes a la víctima para ayudarla a recuperar los líquidos perdidos.

No se debe

Descongelar un área si no se puede mantener descongelada. La recongelación puede provocar daños aún mayores a los tejidos

Usar calor directo (tal como calefacción, fogatas, fomentera o secadores de pelo directamente sobre el área congelada), ya que el calor directo puede quemar los tejidos que ya están dañados

Friccionar ni masajear el área afectada

Reventar las ampollas de la piel congelada

Fumar ni beber bebidas alcohólicas durante la recuperación ya que ambas prácticas interfieren con la circulación sanguínea

Se debe buscar asistencia médica de emergencia si

La quemadura por frío ha sido severa y la sensibilidad y el color no han retornado después del tratamiento casero.

La quemadura por frío ha ocurrido recientemente y se desarrollan nuevos síntomas tales como fiebre, malestar general, decoloración o secreción de la parte corporal afectada.

Prevención

Es importante reconocer los factores que pueden contribuir a las quemaduras por frío. Estos comprenden el frío extremo, vestimenta húmeda, vientos fuertes y mala circulación causada por ropa o botas ajustadas, posiciones incómodas, fatiga, ciertos medicamentos, consumo de cigarrillo, consumo de alcohol o enfermedades que afecten los vasos sanguíneos, tales como la diabetes.

Se debe usar ropa adecuada para temperaturas frías y proteger las áreas susceptibles. En clima frío se deben usar mitones (no guantes) y vestimenta gruesa, resistente al agua, que proteja del viento. Además, dos pares de medias; unas de algodón junto a la piel y sobre éstas otras de lana; una bufanda y un sombrero que cubra las orejas (para evitar la pérdida sustancial de calor a través del cuero cabelludo).

Antes de exponerse prolongadamente al frío, no se debe ingerir alcohol ni fumar, y se deben consumir alimentos adecuados y descansar.

En caso de quedar atrapado(a) en una tormenta de nieve muy fuerte, se debe buscar con anticipación un refugio o incrementar la actividad física para mantener el cuerpo caliente

La congelación raras veces se presenta en áreas de clima templado. Ocurre a temperaturas bajo cero o a temperaturas justo debajo del punto de congelación pero con viento (viento frío). A ciertas temperaturas, la congelación puede ocurrir en minutos.
La congelación severa puede ocasionar la pérdida de los dedos de la mano y del pie u otras partes del cuerpo.

La congelación se presenta cuando la piel y los tejidos del cuerpo son expuestos a temperaturas frías por un período de tiempo prolongado. Las partes del cuerpo más afectadas son manos, pies, nariz y orejas.
Si los vasos sanguíneos se ven afectados en las áreas congeladas, puede haber un daño permanente. El daño a los vasos sanguíneos puede producir la muerte del tejido y ésta puede implicar la amputación del área afectada.

¿Qué es la congelación?

La congelación o quemadura por frío es una lesión en el cuerpo causada por el frío intenso. En la mayoría de los casos, la congelación afecta a la nariz, las orejas, las mejillas, la barbilla o los dedos de las manos y los pies y puede dañar el cuerpo de forma permanente, hasta el punto de que en los casos graves incluso es necesario amputar.
El riesgo de congelación es mayor en personas con circulación de la sangre reducida, personas con limitación del flujo de sangre debido a guantes o botas demasiado apretados y en personas cuyas ropas no son las adecuadas para las temperaturas extremadamente bajas. Las manos y los pies que están al descubierto son los más vulnerables.

¿Cuáles son los síntomas de la congelación?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la congelación. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

· Enrojecimiento o dolor en un área de la piel.
· Un área de la piel pálida o de color amarillo grisáceo.
· Piel que se nota excepcionalmente dura o acerada.
· Entumecimiento.
En la mayor parte de los casos, la persona afectada no se da cuenta de la congelación debido al entumecimiento de los tejidos congelados. Los síntomas de la congelación pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

Qué hacer si alguien sufre congelación:

Si existe algún síntoma de congelación, busque asistencia médica inmediatamente.
La congelación y la hipotermia se producen cuando la piel se expone a ambientes fríos y la temperatura del cuerpo disminuye. La hipotermia es una condición médica más seria y requiere asistencia médica de emergencia.

Si se produce congelación, proteja al afectado o protéjase usted mismo con los siguientes consejos:

· Vaya a una habitación caliente lo antes posible.
· Cubra a la persona o el área con mantas calientes.
· Evite caminar si tiene los pies o los dedos de los pies congelados para evitar daños más graves.
· Introduzca las áreas afectadas por la congelación en agua templada (no caliente).
· Caliente el área afectada utilizando el calor corporal.
· Evite frotar o dar masajes en el área afectada, ya que pueden causar mayores daños.
· No utilice nada caliente, como una compresa caliente, una estufa o un horno, para calentar el área afectada, ya que dichas áreas suelen estar entumecidas y pueden quemarse fácilmente debido a la falta de sensibilidad.
· Es necesario lavar, secar y envolver el área congelada en vendas estériles y mantenerla limpia para evitar que se infecte.
· Consulte a su médico con respecto al uso de antibióticos orales o de una pomada tópica.
La congelación generalmente se cura al cabo de semanas o meses. Sin embargo, a veces es necesaria la cirugía para extirpar el tejido muerto.

Una vez llegado el periodo invernal y dado que al parecer y según todas las previsiones meteorológicas se nos anuncia la persistencia de bajas temperaturas, parece acertado unos breves comentarios acerca de un tipo de patología que se hará constante en estos días en que toda Europa está azotada por temperaturas medias diurnas cercanas a los cero grados y nocturnas incluso por debajo de los -15 / -20 ºC.

Las lesiones por exposición al frío son tan frecuentes como poco conocidas en su tratamiento y prevención. En ocasiones incluso y por no concederles la importancia merecida llegan a tener consecuencias irreversibles por necrosis de los tejidos; el abanico de lesiones y gravedad de las mismas se extiende desde la simple expresión de "se me ha quedado helada la nariz al salir a la calle...", hasta la amputación de un dedo del pié por congelación de la extremidad en un "homeless" o vagabundo... escenas estas nada ajenas a los primeros días del recién llegado año 2002.
La severidad de este tipo de lesiones relacionadas con las bajas temperaturas depende de múltiples factores: las condiciones ambientales, la duración de la exposición, el número y calidad de las ropas con las que se protege el individuo y el estado de salud general de éste. Así mismo y de forma general podemos hablar de patología por exposición al frío según las lesiones se acompañen o no de congelación.

Lesiones sin congelaciónRespecto a las lesiones sin congelación por exposición breve al frío y por tanto sin resultado de daño serio para los tejidos, todos hemos oído hablar en alguna ocasión del célebre "pié de trinchera" descrito con ocasión de los conflictos bélicos, típica de los soldados que en condiciones de bajas temperaturas y alta humedad refieren unas lesiones dolorosas en los dedos de sus pies, seguidos de palidez cutánea y adormecimiento que son reversibles con medidas básicas de recalentamiento de la extremidad.

Del mismo estilo y poca severidad lesional son las típicas lesiones presentadas en los sujetos con una breve exposición al frío pero de forma repetida tipificadas como "eritema pernio o "sabañón vulgar", que constituye una lesión dermatológica primaria típica de los escaladores o montañeros y de los habitantes de ciudades no muy acostumbrados al frío y por tanto no preparados para evitar su aparición (digamos con "poca cultura" de prevención para la hipotermia y sus lesiones): generalmente acontece en la cara (lóbulo de la oreja), dorso de las manos y zonas descubiertas de las piernas... donde aparecen unas lesiones o placas enrojecidas, inicialmente pruriginosas y posteriormente dolorosas, que incluso tras exposiciones repetidas y sin la adecuada prevención pueden progresar a lesiones ulcerativas de difícil cicatrización.

Lesiones con presencia de congelaciónEn cuanto a las lesiones con presencia de congelación podemos comentar que se tratan ya de lesiones importantes donde la formación de cristales de hielo intracelulares da lugar a mala oxigenación en los tejidos y subsiguiente necrosis de distinta severidad según el grado de afectación: hablamos entonces del término quemadura por exposición al frío, que al igual que las quemaduras térmicas se pueden clasificar en distintos grados según la profundidad de piel involucrada:

Quemadura por exposición al fríoLesión de primer grado: se caracteriza por la aparición de enrojecimiento cutáneo y mínimo edema en la extremidad afectada, con sensación de prurito moderado.

Lesión de segundo grado: son visibles claramente la presencia de vesículas (ampollas) sobre una piel con aumento en su coloración inicial y posterior palidez, mayor grado de edematización y cierto grado de necrosis de las capas mas superficiales de la piel. Son lesiones muy dolorosas.

Lesión de tercer grado: hay necrosis cutánea con exudación y desvitalización de tejidos, son ya indoloras debido a que el grado de destrucción tisular abarca también a las terminaciones nerviosas sensoriales y el pronóstico de la lesión es infausto.

Para evitar llegar a un grado lesional importante, podemos seguir unos consejos básicos de manejo en las lesiones por exposición al frío y que suponen:

Consejos básicos de manejo
1) prevención de lesiones ante bajas temperaturas: permanecer bien abrigados, proteger del frío las partes del cuerpo expuestas habitualmente (cara y nariz, manos y pies), evitar largas exposiciones al aire libre.
2) retirar de inmediato ropas húmedas y ajustadas para permitir la recuperación de temperatura y la buena circulación sanguínea por la extremidad afectada.
3) si las lesiones son más importantes y extensas y ya en un ambiente cálido, comenzar proceso de recalentamiento progresivo aplicando mantas en zonas dañadas y administrar líquidos calientes por vía oral.
4) de no ser suficiente con las medidas previas, se puede practicar la inmersión de la extremidad afecta en agua templada o caliente durante 20-30 minutos, evitando en este tipo de lesiones ya importantes la aplicación de masajes o calor seco... que podrían empeorar el cuadro.
5) en caso de presentar quemaduras por frío de segundo o tercer grado, la consulta médica es obligada para evaluar la profundidad de las lesiones, el tratamiento analgésico y del edema presente, así como las curas locales posteriores que determinarán la favorable evolución de las lesiones