SERVIR Y PROTEGER

SERVIR Y PROTEGER
"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

domingo, 28 de septiembre de 2008

DE LA SOLEDAD DEL FORENSE AL TRABAJO EN EQUIPO


De la soledad del forense al trabajo en equipo

Con la puesta en marcha de los institutos de medicina legal se ha pasado de la soledad del forense al trabajo en equipo, lográndose una organización más racional de las tareas y unas mejores condiciones laborales.
A pesar del gran avance experimentado, aún queda camino por recorrer. No basta con aprobar una norma por la que se creen estos órganos. Es preciso dotarlos de medios materiales, técnicos y humanos para conseguir un mayor desarrollo, y en definitiva, una consolidación de lo que está regulado sobre el papel.

Nuria Siles/ C.D. 25/09/2008

La medicina legal y forense en España ha experimentado un cambio importante con la creación de los Institutos de Medicina Legal, que han supuesto una nueva forma de organizar el trabajo. Se ha pasado de la soledad del forense al trabajo en equipo. Los institutos son órganos técnicos cuya función es auxiliar a la Administración de Justicia (tribunales, juzgados, fiscalías y oficinas de Registro Civil de los partidos judiciales de su ámbito) mediante la práctica de pruebas periciales médicas tanto tanatológicas como clínicas y de laboratorio.
Además, llevan a cabo actividades de docencia e investigación. Entre otras tareas, realizan autopsias, elaboran informes en casos de posibles imprudencias médicas y hacen valoraciones de daños corporales objeto de actuaciones procesales."La creación de los institutos era una necesidad, tenía que haber un cambio profundo en la medicina legal y forense porque estaba obsoleta", señala Carlos Cubero Santos, director del Instituto Vasco de Medicina Legal.
Mejoras laboralesAntonio Hidalgo, subdirector en Cuenca de uno de los dos institutos que hay en Castilla La Mancha -el que engloba a Guadalajara, Cuenca y Albacete-, considera que "es un gran avance, pues se ha terminado con el trabajo en soledad del forense, que generalmente estaba de guardia permanente, con lo cual su situación laboral era bastante penosa. Ahora se trabaja en equipo y se ha conseguido un reparto más equitativo de las tareas que hay que desarrollar" .
De la misma opinión es Josep Arimany, ex director del instituto de Cataluña y actual director del servicio de Responsabilidad Profesional del Colegio de Médicos de Barcelona, quien además explica que "antes no existía ningún tipo de control en cuanto a la formación y especializació n de los forenses". Arimany destaca que ahora "existen convenios con la universidades e incluso con hospitales, como ocurre en Cataluña con el Clínico; gracias a ello se pueden hacer pruebas periciales conjuntas en casos de mala praxis médica que exigen mucha especializació n y puede no haber un médico forense especialista en ese tema".La creación y puesta en funcionamiento de los institutos de medicina legal también es bien acogida desde el ámbito universitario.
Enrique Villanueva, presidente de la Comisión Nacional de Medicina Legal y Forense y catedrático de Medicina Legal Universidad de Granada, se declara un entusiasta defensor de los institutos. En su opinión, estos órganos han supuesto un cambio muy radical: "Antes los forenses estaban adscritos a un juzgado y bajo la autoridad del juez. Ahora se integran en institutos, que se relacionan con los tribunales a través de su director, el cual puede canalizar los asuntos a aquellas personas que mejor lo puedan hacer. Ha implicado una independencia muy grande para los forenses y una mejor organización del trabajo".Más virtuales que realesPero a pesar de los aspectos positivos de los IML, existen otros manifiestamente mejorables.
Según José Antonio Sánchez, director del Instituto de Medicina Legal de Asturias, para que estos órganos se desarrollen deben contar con los medios adecuados "y genera frustración comprobar las limitaciones con las que estamos trabajando", sostiene. Los institutos de medicina legal son más virtuales que reales: "Nos encontramos con una situación de virtualidad en su funcionamiento, dado que sólo han recibido un impulso adecuado en la Comunidad Valenciana, País Vasco y Aragón".Hacen falta más mediosSánchez es contundente al señalar que ninguna Administració n de Justicia será eficaz si no lo es su medicina forense, y para ello es necesario aumentar una plantilla de forenses que es ridículamente escasa.
Reconoce que se está trabajando en grupo y con una mayor calidad, pero reclama más medios, lo que redundará en un mejor funcionamiento de la justicia que beneficia a toda la sociedad."El diseño estructural o el organigrama funcional ya viene prácticamente diseñado por el reglamento de los institutos de medicina legal realizado por el Ministerio de Justicia, pero hay que dotarlos de recursos materiales, técnicos y humanos", como señala Carlos Cubero Santos, director del Instituto Vasco de Medicina Lega. "Hay que darles contenido y eso supone tiempo, esfuerzo, y dinero". Desde su punto de vista, "les falta un mayor recorrido o desarrollo; que se consolide lo que está en la norma".
Antonio Hidalgo apunta que "siempre habrá falta de medios porque el avance de la ciencia es imparable. Lo que hoy parece un medio fantástico y muy novedoso mañana se queda obsoleto, por lo que continuamente hay que dotarse de medios y formación". Enrique Villanueva admite que existen algunas carencias, pero sostiene que "hay que darles un margen de confianza para que se desarrollen. Están funcionando bien y lo harán aún mejor", concluye.

Madrid, única comunidad sin instituto de medicina legal

Sorprende que una comunidad autónoma como Madrid, en la que reside la capital de España, no cuente con un instituto de medicina legal en funcionamiento. Manuel García Nart es médico forense, especialista en Psiquiatría y Neurología y trabaja para la Clínica Médico Forense de Madrid desde 1983. Sufre la ausencia del instituto en carne propia. A su juicio, "es intolerable el retraso que se está produciendo en la puesta en marcha del instituto de medicina legal de la Comunidad de Madrid, que es la única en la que no hay".
Lo cierto es que el instituto existe sobre el papel -hay un decreto de mayo de 2006 por el que se creó este órgano y se aprobó su reglamento-, pero no en la práctica. "Han pasado más de dos años y no tenemos nada", señala García Nart. La comunidad madrileña, que tiene transferidas las competentencias en materia de justicia, no ha realizado los trámites oportunos para que el instituto entrara en funcionamiento. "Su carencia incide en el aprovechamiento de los recursos que tenemos, que no se les saca partido, y en las condiciones laborales de los forenses, sobre todo de los que no son de la capital, que ahora pueden estar tres semanas seguidas de guardia. Eso es una barbaridad hoy día. Con la creación del instituto se podría organizar el trabajo de forma mucho más racional y establecer guardias de 24 horas para todos"..
Ahora todos los forenses hacen de todo: autopsias, informes psiquiátricos, valoración de daños corporales, etc. Además, "no tienen preparación suficiente en cuanto a especialidades para informar de imprudencias médicas. Con la creación del instituto la situación cambiaría. El neurólogo entiende que "la estructura del instituto es la que permite organizar las tareas en función del trabajo real y que pueda haber personal que se dedique sólo a las especialidades sin tener que hacer otras tareas, y además que se les retribuya adecuadamente dicha especialidad" .Asimismo, apunta que "si se hubiera creado en 1996 cuando se aprobó el Reglamento de los Institutos de Medicina Legal se podían haber mantenido algunos especialistas que todavía no se habían perdido, pero como no ha sido así se han ido yendo o dando de baja".
García Nart se lamenta de la situación en la que trabajan y explica que "se está haciendo un edificio precioso, una maravilla, una especie de donut, pero me temo que a este paso va a estar terminado antes de que el instituto esté funcionando. Y puede darse la paradoja de que lo inauguremos sin tener todavía el instituto en marcha".Fuentes de la Comunidad de Madrid han explicado que el instituto de medicina legal no ha entrado en funcionamiento todavía porque se ha querido hacer coincidir su puesta en marcha con la construcción del edificio que se está haciendo en el futuro Campus de la Justicia de Valdebebas, que, según han apuntado, estará listo para principios de 2010.
Josep Arimany, ex director del Instituto de Medicina Legal de Cataluña, estima que "Madrid tendría que haber sido la primera comunidad que lo hubiera creado".No obstante, señala que tiene una ventaja, y es que al ser la capital de España, en ella están concentrados la mayoría de forenses, y aunque el hecho de no tener instituto se nota muchísimo en cuanto a organización, no es tan grave como si se tratara de un pueblo más pequeño. Lo cierto es que comunidades como la Valenciana, Cataluña y Navarra fueron de las primeras en crearse en torno a los años 1999-2002, por lo que llevan varios años ya en funcionamiento.
El presidente de la Comisión Nacional de Medicina Legal y Forense, Enrique Villanueva, señala que "hay que apostar por los institutos. Los que tienen responsabilidad en ello tienen que esforzarse por sacarlos adelante y sería muy importante, por ejemplo, que la Comunidad de Madrid pusiera en marcha el suyo".
Dónde crear estos órganosLa normativa que regula los institutos de medicina legal en España establece que en las capitales de provincia en las que tenga su sede un Tribunal Superior de Justicia (TSJ) así como en aquéllas otras en las que tengan su sede salas de TSJ con jurisdicción en una o más provincias, se creará un instituto de medicina legal, mediante orden del ministro de Justicia, o por la comunidad autónoma afectada que haya recibido los traspasos de competencias en materia de Justicia, oído el Consejo General del Poder Judicial. En las restantes ciudades podrán existir un instituto con el ámbito que reglamentariamente se establezca por el Gobierno, a propuesta del Ministerio de Justicia, o, en su caso, de la comunidad autónoma afectada que haya recibido los traspasos de competencias en esta materia.

No hay comentarios: