SERVIR Y PROTEGER

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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

sábado, 5 de julio de 2008

VECINOS TOMAN FOTOS DE AUTOS EN INFRACCION Y EL GOBIERNO LOS ACARREA


Vecinos de Buenos Aires enviaron por e-mail al gobierno de la ciudad 96 fotos de vehículos mal estacionados, lo que permitió a las autoridades porteñas verificar las faltas y acarrerar 73 automóviles.


Esas imágenes habían sido enviadas a la dirección dsvial@buenosaires.gov.ar, que el gobierno habilitó para que se denunciaran los casos en que son bloqueadas las rampas para personas con discapacidad.


Dicha campaña consiste en la colocación de un sticker en las lunetas, con la leyenda de "Yo tapé una rampa" y la posibilidad de que los vecinos hagan saber al gobierno en qué esquinas se cometen esas infracciones.


Sin embargo, esa desaprensión para con el prójimo no sólo la padecen las personas con discapacidad. Cada día, en numerosas arterias de barrios con escasez de garajes, la invasión de aceras donde está prohibido estacionar es moneda constante.


Automóviles estacionados en las esquinas en sentido contrario al tránsito vehicular y algunos en doble fila durante horas son la imagen habitual. El incumplimiento de las normas establecidas y, en muchos casos, la falta de controles sobre esas infracciones, contribuye a que el tránsito porteño sea cada vez más caótico.


De casi cuatro millones de multas labradas en 2007, el estacionamiento indebido se ubicó al tope de la nómina de sanciones. Lo llamativo es que muchas de esas faltas se cometen en sitios donde hay carteles que prohíben el estacionamiento y ante la mirada de policías que no toman medidas.

Eso ocurre, por caso, en el boulevard Olleros, entre Luis María Campos y Avenida del Libertador. Allí, los vehículos se estacionan durante todo el día y hasta en las ochavas.


"Esto pasó siempre. Las rampas para discapacitados están obstruidas, pero los policías miran para otro lado. No pasa nada", contó Roberto, encargado de un edificio, en Olleros.


En la zona de Las Cañitas, donde abundan los bares y restaurantes, la gran afluencia de clientes hace que transitar por Báez, Ortega y Gasset, Arce y por el boulevard Chenaut, entre otras arterias, resulte un verdadero escollo, especialmente, de jueves a domingo, cuando la oferta gastronómica trabaja en pleno.


"No hay controles en la zona", se quejó un vecino mediante un correo electrónico enviado a LA NACION.


Consultado el director de Seguridad Vial del gobierno porteño, Pablo Martínez Carignano, dijo que la policía y el cuerpo de Agentes de Control de Tránsito porteño sancionan constantemente esas infracciones que se producen en mayor número en el micro- y macrocentro, y en los barrios con escasez de garajes.


En la comisaría 31a. con jurisdicción en la zona de Las Cañitas, aseguraron que los agentes castigan el mal estacionamiento. Sin embargo, los vecinos ven que la mayoría de los policías dispuestos por esas calles están contratados para la vigilancia de los comercios y que es ésa su única función.


Es más: un uniformado de la comisaría 31a., que no quiso que se consignara su nombre, se confesó: "El estacionamiento en Las Cañitas es bastante dificultoso, porque ese lugar está en auge. La intención no es multar a todo el mundo, porque eso también es un trastorno para la gente que va a comer allí".


Por Pablo Tomino De la Redacción de LA NACION

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